Escribo porque estoy feliz.
Martes 13. Ayer me sentí muy mal todo el día, una especie de ataque al hígado (o al menos eso resolvieron las chicas de la oficina y me dieron un sertal compuesto), se me pasó llegando al noche pero me quedó la sensación de incomodidad total de la tarde.
Me fuí a dormir medio temprano, y dormí bien, tranquila, mi chico no estaba y eso siempre me entristece un poco, pero anoche estaba entre super agotada y en paz.
Puse el despertador 6.30, para despertarme y ponerlo 7.15 y despertarme y ponerlo 7.50 y levantarme a las 8.00 a ducharme.
6.30 sonó Drexler, me acerqué, lo apagué, y lo seteé para después. Soñé, con esa profundidad de los sueños de la mañana... Resulta que sonaba el despertador, me despertaba y mamá estaba acostada en mi cama y se levantaba ella a apagarlo, me había venido a cuidar por mi malestar, y se iba a hacer el desayuno en la cocina. Mamá estaba en mi departamento, cuidándome como siempre hizo.
Sonó Drexler otra vez. Me desperté feliz. Me sentía protegida. Acompañada. Por mamá.
Apagué el despertador y arremetí con la almohada, y soñé, con la profundidad de los sueños calmos... Estaba en Gonnet, era una festividad y me había olvidado mi cámara días antes allá... Agarraba la cámara, llena de fotos y empezaba a ver muchas sesiones de stop motion que yo no había sacado, en mi cámara... miraba una docena de cosas diferentes... me asombraba de una playa, de noche, con pianos que bailaban... y el ojo de una ballena que se abría y se cerraba... algo de una nena en navidad sonriendo a la cámara... todas iluminadas de manera increíble, hermosas... y una foto, sacada por error, al piso y en ese piso la sombra de Juan, inconfundible, en un lugar que no conocía... y sonreí. Era un sueño, no espero entender cómo había en mi cámara fotos de alguien que vive en Nueva Zelanda, pero ahí estaban y eran increíbles.
Sonó Drexler otra vez, me levanté, llena, completa, tranquila, feliz.
Tomé el 39, venía temprano a trabajar, y subió
Mariana, y charlamos booocha hasta que bajé del bondi acá, en el laburo. Fue muy muy lindo verla... o será que yo venía feliz y todo daba para sonreír mucho.
Y eso, nada, ahora en el laburo, con otra energía, feliz, tranquila, renovada... esperemos poder hacerlo durar.
Y estoy tan enamorada de mi novio como el primer día que lo ví, y eso también me está haciendo terriblemente feliz.
Y sigo laburando, y parece que sigue así... vamos bien che, vamos bien...